domingo, 11 de octubre de 2009

Compresión Duodenal

En este video os enseño la imagen endoscópica que se apreciaba en este caso. El paciente era portador de un Bypass aortobifemoral y fue remitido a nuestra consulta para estudio por presentar anemia ferropénica y fiebre de origen desconocido de 5 meses de evolución.


Tras el video os pongo la discusión del caso tal y como se ha mandado a la jornada de endoscopia digestiva de Barcelona este noviembre.


video


La infección es una de las complicaciones mas temidas de las prótesis vasculares plásticas, ya que aunque infrecuente, cuando ocurre asocia a una elevada morbi-mortalidad.


A pesar de los adelantos en la profilaxis antibiótica, técnicas estériles y los tratamientos quirúrgicos por equipos especializados, la infección de las prótesis vasculares continúa siendo un problema grave y no completamente resuelto, presentando una tasa de mortalidad que oscila entre 13 y 48 % y una tasa de amputación del 23 al 36 %.


La infección protésica puede dar lugar a un falso aneurisma o flemón, que comprima las estructuras vecinas, como uréteres o venas ilíacas, produciendo signos y a nivel de dichas estructuras. Así, un falso aneurisma puede erosionar el duodeno y producir una fístula aortoentérica (FAE), cuyo sangrado que suele ser fatal, o bien puede romperse al retroperitoneo
La FAE, definida como la comunicación entre la aorta y un asa intestinal, es una causa poco frecuente de hemorragia digestiva, pero conlleva una elevada mortalidad, por lo que requiere de una alta sospecha clínica para el diagnóstico.


La incidencia de infección en una prótesis abdominal es de 1 a 2 % en la mayoría de las series publicadas y aumenta hasta un 6 % cuando la prótesis se ubica en territorio femoropoplíteo o cuando se trata de un aneurisma roto.


Se consideran fístulas aortoentéricas primarias a aquellas que son consecuencia de patologías aórticas como aneurismas (90% de los casos) o procesos patológicos de vecindad que incluyan al tubo digestivo. El segmento más frecuentemente involucrado en el aparato digestivo es el duodeno en un 80% de los casos, especialmente la tercera porción (51%), debido a la posición fija del duodeno en el retroperitoneo, aunque puede localizarse en cualquier otra porción del tubo digestivo.


La descripción original de las Fístulas primarias fue realizada en 1817 y desde entonces se han comunicado alrededor de 230 casos.
Las fístulas aortoentéricas secundarias son aquellas en las que encontramos factores predisponentes, tales como la colocación de prótesis vasculares, en su gran mayoría, y raramente cuerpos extraños como agujas, espinas de pescados, trauma, etc.


Generalmente las FAE secundarias se caracterizan por sangrado intermitente de varios meses de evolución, que no siempre es masivo, manifestándose por melena, proctorragia o enterorragia. Dado que se trata de una entidad que conlleva una elevada mortalidad, se requiere una alta sospecha clínica y una conducta quirúrgica urgente para mejorar el pronóstico de esta infrecuente patología.
La localización del trayecto fistuloso puede establecerse con cualquier porción del tubo digestivo, siendo más frecuente en el duodeno en alrededor del 80% de los casos (el 60% incluyen a la tercera porción, del 5% al 8% a la cuarta, el 3% a la segunda y el 1% a la primera). La localización menos común es la colónica.


La mortalidad de esta patología no esta correctamente establecida, siendo probablemente muy alta, en una reciente revisión de FAE primarias se concluye que alrededor de dos tercios de los pacientes murieron durante la cirugía o dentro de los 30 días del postoperatorio. No hemos hallado datos publicados sobre mortalidad en las FAE secundarias.

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